Lejos de los hostiles ruidos distractores emitidos por la devastación del hombre, se escuchan huraños aullidos. Es el llamado de un blanco nocturno, sobreviviente de las profundidades frondosas de bosques nevados, que en nubladas noches, le habla a la luna desde su ventana para que ésta lo ilumine otra noche más. Insomne, ve ante él, el planeta arder entre silencios asesinos.
Persevera en su condición de lobo blanco, nómada de colmillos afilados, que un día tomó la decisión de desviarse sigiloso de su madriguera para alcanzar a la luna: conoció los imposibles y aprendió a cazar. Ahora protege a los suyos de las adversidades que un mundo cruel le ha destinado. Lucha salvaje y no teme a la oscuridad, sabe que dependiendo de la valentía de su fin, acompañará a la luna una eternidad.
Mateo Caballero





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