¡Oh! Padre de la poesía moderna

dale voz a mi alma putrefacta,

maldice mis folios y mi tinta

para ser dandi de tu doctrina.

¡Oh! Padre de la poesía moderna

haz de mí el más maldito poeta,

dame el amor de las prostitutas

y brindaré por ti en las tabernas.

Por mis pecados errados llévame

al infierno y ante la presencia

de Lucifer… Por fin podre liberarme.

Haz que mi poesía sea decadencia,

haz que la musa verde venga a verme

y dile que la muerte es mi creencia.

Andrés Obando.

Deja un comentario

Tendencias