Ilustración: Lina Moreno

Texto: Andres Obando

¡Ey! Tú, eres un cerdo y un soquete
y también la marioneta de un viejo
matón, corrupto y delincuente.
Eres un comediante que vive
de las tragedias de un país
y las cuentas como chistes
en tus shows de las seis.
Tu economía naranja
deja los montes verdes
como grises cenizas.
Tus doradas promesas
son carbón, como tus
sombrías mentiras.
Los verdes son tus amigos:
esos que asesinan y someten
con sus falsas leyes a los míos.
Tu mano firme tiñe de  rojo
inocente las calles de un pueblo
indignado.
Tu corazón grande con las
víctimas de tus fosas
no se ha saciado…
Tienes como herencia
seis mil cuatrocientas dos
velas encendidas por las
vidas ahogadas, convertidas
en cifras para acomodar
las estadísticas.

Tu legado:
setenta y cuatro almas
desangradas,
sesenta y cinco ojos apagados,
¿son eslabones para soldar la cadena con la
cual controlas a tus bestias uniformadas?
Cien. Doscientas. Trescientas. Cuatrocientas
o quinientas ausencias. Cien cabezas.
Cuatrocientos brazos y piernas; perfectas
porciones y muy bien empaquetadas o… 
la presa completa en las aguas de Polombia.
¡Bienvenido! ¡Siga! ¡Las puertas del
Éxito siempre estarán abiertas para usted!

Sesenta y cinco días
de danza a ritmo de
Revolución Social.
Tres mil setecientas
noventa y ocho voces
agredidas…

Y van contando…

Nos podéis encarcelar
Nos podéis torturar
Nos podéis asesinar
Pero nunca podréis callar
la voz de la solidaridad.
Porque nuevamente
rugen las gargantas
en la manifestación.
Miles son las voces que gritan…
LMC.

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