Texto: Paola Vargas

Fotografías: Mateo Caballero

“Esto es solo un croquis de lo que hay que analizar alrededor de la elección, que seguramente sea el segundo cargo más importante del país.”.

Estamos a pocas semanas de las elecciones en donde elegiremos los próximos gobernadores y alcaldes del país. Donde elegiremos el reemplazo de nuestra a veces mamá comprensiva, a veces mamá rencorosa y a veces alcaldesa, Claudia López. Y sí, los bogotanos podremos y tendremos la difícil tarea de elegir a quien se encargue durante los siguientes cuatro años, de regresarle la confianza a quienes habitamos esta selva de cemento.

No podemos evadir la realidad, la administración de Claudis no ha sido la más diestra abordando los diferentes temas que hoy aquejan a los bogotanos. La intolerancia, la frustración en la movilidad, la inseguridad en las calles o el deterioro en algunos colegios distritales tienen parte en la lista de los síntomas que deja una administración mediocre a mi juicio, que llegó al poder con promesas fantasiosas ante una Bogotá con problemas de personalidad y falta de atención.

Las elecciones están previstas para este 29 de octubre en todo el país. En Bogotá, por lo menos, va a pasar lo siguiente: en el caso de que ninguno de los candidatos alcance una mayoría del 40% sobre el total de los votantes y quien le sigue en intención de voto saque menos del 30% en el total de esos comicios, se dará paso a una segunda vuelta que tendrá lugar tres semanas después de celebrarse la primera. De aquí hasta allá aún hay “comprometedoras declaraciones”, alianzas, traiciones y telenovelas que no hemos visto, pero que seguramente vamos a vivir con intensidad.

Si alguien me pregunta hoy quién es mi candidato, le voy a tener que decir que no tengo idea, pues a decir verdad no me había querido involucrar en el tema. Con el bombardeo diario de “noticias explosivas” que anuncian apocalipsis zombis, quería que mi cerebro reposara. A pesar de esto y con la conducta compulsiva de obtener información distorsionada, he estado atenta a las entrevistas que han dado los múltiples candidatos encontrando caras añejas en este ruedo, una derecha malherida por las pasadas elecciones que viene por todo y un candidato de gobierno que despierta diversas pasiones.

Dentro de la terna, que supera los siete participantes, resalta que no hay ninguna mujer que aspire al cargo. Tal vez ninguna se sintió apoyada dentro de su partido, o tal vez ninguna quiso verse envuelta en tan espinosa tarea. De cualquier forma, en esa lista hay de todos y para todos. Tenemos por ejemplo a quien celebra su tercera postulación al cargo, me refiero al vástago Carlos Fernando Galán, quien, entre otras cosas, fungió como presidente del Concejo de la ciudad, sería bueno que nos cuente cuál fue la oposición que hizo desde allá a las “peñalozadas” de Claudia.

Caminando por el filo de la derecha, nos encontramos a tres de nuestros opcionados a la alcaldía transitando por esos caminos que dan a los sótanos. Desde las entrañas de Cambio Radical, emerge ungido por Vargas Lleras y compañía, el ex director de la Policía y general en retiro Jorge Luis Vargas, quien postuló su elección y ha venido hablando con la prensa bajo el discurso de la seguridad, el orden, el control, las instituciones y en general el discurso de “enemigo interno” que la doctrina militar ha transmitido a sus subalternos por décadas con todo aquello que huela a pensamiento crítico.

Desde lo más profundo de la mano firme y el corazón grande, viene un personaje que no necesita presentación, pues es bastante recordado en su cargo como Ministro de Defensa en el gobierno Duque. Recuerden que por esos días eran normales las operaciones militares donde morían integrantes de “guerrillas», para que días después se supiera que eran campesinos de zonas alejadas; esto, las violaciones a los derechos humanos durante el Paro Nacional o su idea estúpida de construir un “protestodromo para que la policía no sea víctima de quien protesta” son hechos que los bogotanos no debemos olvidar.

Completando el tridente, pero más light, se encuentra Daniel Oviedo, el ex director del DANE en el gobierno Duque. Un candidato fresco, un gomelo inclusivo que se fue a vivir a Bosa para “vivir la experiencia”. El man posa de independiente, puede que lo sea, sin embargo, los guiños políticos que Uribe y Duque le han hecho, ponen en evidencia que esta podría ser la segunda o si se quiere la primera opción de la derecha, depende de cómo se muevan las fichas. El fin es recuperar terreno del que Petro con la presidencia les quitó, así que Oviedo sería un comodín perfecto para el uribismo.

Al volante del Batimóvil viene Rodrigo Lara, otro vástago con apellido de respeto en el país, pero que como senador o servidor público no ha sobresalido. Además de anunciar que el eje de su gobierno será garantizar la seguridad de “ciudad Gótica” persiguiendo a los ladrones en su Batimóvil al mejor estilo de mi superhéroe favorito o decir que va a llenar la ciudad de drones, no ha dicho ni hecho nada para que lo ponga de tendencia.

Otro que ha brillado por su ausencia es Jorge Robledo, el ex senador de izquierdas: un personaje terco y señalador. Después de ser un senador brillante que hacía debates serios en el Congreso destapando torcidos de los políticos, se fue en ristre contra Petro y de ahí no lo ha sacado nadie. Lo escuché en entrevista y propone, entre otras, generar empleo a los pelados de barrio y, antes de explicar en qué consiste, dice que nada que ver con esos programas donde “les pagan a los muchachos para que no maten”.

La lista sigue, también se lanzaron el abogado y asesor público Nicolás Ramos Barbosa y el ex alcalde de varias localidades de la ciudad e ingeniero Rafael Quintero Mora. Pero en este momento solo voy a traer a uno más. No podíamos hacer esto sin traer al candidato del presidente. El protagonista de la nueva epopeya es Gustavo Bolívar, de quien noto que es un tipo decente, que es honesto, lo admiro como artista que es. Eso es una cosa, pero no me atrevo a decir que eso es suficiente a la hora de llevar las riendas de una ciudad.

Como dije antes, la lista sigue y con ella aumenta el legado Duque. “Si él pudo, cualquiera puede”, lo discutible no es que todos quieran ser alcaldes, sino que tengan la idoneidad para llevar a cabo su tarea. El siguiente gobierno local sí que la tiene dura desde el frente que lo veamos, la ciudad está llena de construcciones, quien entre deberá tener plena coordinación con la policía para cuidar a los bogotanos, la policía debe ir de la mano con la alcaldía para recuperar el respeto de la ciudadanía y no está de más que nosotros pensemos un poquito antes de actuar de vez en cuando.

Entre todos los discursos que he escuchado, aún no he notado a alguien que tome las riendas del debate. En este nuevo acto; la derecha tiene de bandera a Molano, su segunda opción es con Oviedo, a quien le irían los votos de Molano, si así se diera. Por otro lado, viene Fernando Galán, quien tuvo la segunda votación en las elecciones pasadas y entre Bolívar y él, los godos obvio van a votar por Galán.

A Lara no creo que le alcance, es verdad que Bogotá sí es Gótica, pero su discurso carece de peso. Aunque le dice no al Corredor verde de nuestra Claudia, no tiene el apoyo político suficiente. Gustavo tiene la desgracia de ser él; los godos de ultraderecha no le perdonan que hubiera reunido plata para comprarle cascos y guantes a La Primera Línea

Esto es solo un croquis de lo que hay que analizar alrededor de la elección, que seguramente sea el segundo cargo más importante del país. Aunque las elecciones están a la vuelta, como siempre esto será como en el futbol, donde todo se define al final y nada está escrito; de aquí en adelante estaremos saturados de información que debemos coger con pinzas. Recuerden que se valen desde las fake news hasta las promesas traídas de Narnia.

Necesitamos un gobierno local serio, que empiece a resolver las falencias del Sistema. Sé que, como yo, muchos no se sienten identificados con ningún candidato hasta ahora, pero es lo que hay, es lo que la tormenta trajo. Así que amanecerá y votaremos.

Sobre la autora:


Paola Vargas

@amarilla.poe

Es estudiante de pregrado de Comunicación social y periodismo, amigable con los perros y fiel admiradora de los gatos. En sus ratos libres riega y cuida sus plantas, en su cabeza recorre la galaxia en busca de formas e ideas diferentes que la acerquen a posibles respuestas de tantas preguntas que hoy invaden a muchos llenando de curiosidad y vida a su existencia.

Deja un comentario

Tendencias