Texto: Wendy Chacón

Basado en la novela Mañana no te presentes de Marta Orrantia

5 de octubre del 2016

Después de la muerte de Ramiro seguí huyendo. No fui capaz de quedarme en Guaduas. Por momentos creo que tengo 22 años y los recuerdos me atormentan. Las heridas de mi cuerpo me traen de regreso, solo era una niña jugando a la guerra. ¿En qué momento perdí el control? Las pesadillas no me dejan dormir y, sin notarlo, las lágrimas brotan. El carnicero. El doctor. La tortura. Mi violación. Dejé de pertenecerme, pero ¿alguna vez fui mía? Los fragmentos de mi pasado me persiguen y en la oscuridad aparecen en forma de monstruos. No olvido sus rostros, no olvido mis cicatrices. Mi cuerpo fue el Palacio de Justicia; lo estallaron, murieron amigos, rehenes, inocentes. Lo incendiaron, le dispararon, hasta asesinarlo, sin conseguirlo. Fue sometido a interrogatorios y torturas. Entumecieron sus músculos y lograron cortarlo. Introdujeron objetos por su sexo y lo penetraron. Le arrebataron el deseo sexual y lo despojaron de su familia. Extraño a mis padres y mi hogar. La guerra que viví está escrita en la carne que me adorna. Toda la historia de un país vive en mis manos. Mi cuerpo es la cicatriz de un pasado errante.

25 de octubre del 2016

¿Qué significa tener el poder sobre uno mismo? ¿Ser capaz de tomar decisiones? ¿Y cómo se supone que se logra, mientras hay una batalla latente en mi cabeza? Yo ya no me poseo. Me quebrantaron de mil formas, y aunque guardo la historia, siento que he perdido más. Los territorios de violencia habitan en cualquiera que haya vivido la guerra. Mi hogar no existe, por eso huyo. ¿Cómo debería considerarme? ¿Una víctima? ¿Sobreviviente? No lo sé, todo me confunde. Solo puedo escribir de lo que conozco. El carnicero resquebrajó cada parte de mí. No sé cómo sanar. Tengo miedo, no soy capaz de desaparecer los estallidos de las bombas y los disparos. Gritos y más gritos. A veces deseo el silencio, pero me acuerdo que es la espera de la guerra.

15 de noviembre del 2016

A todos nos ocultaron cosas. Iniciamos la operación Antonio Nariño sabiendo lo necesario. No debíamos conocer todos los detalles. Yo debía entregar mis informes y continuar con mi trabajo en el Palacio, nada del otro mundo. Ni siquiera podíamos averiguar quiénes estaban de infiltrados. Esto fue lo que condenó la operación. Nos esperaban; descubrieron los detalles. ¿Cómo? ¿Por qué? Y me llega el recuerdo de Ramiro. ¿Él era un infiltrado? ¿Quién era? Desearía escucharlo y que estuviera conmigo. Desearía haberle hecho caso. Mañana no te presentes, fueron sus últimas palabras. ¿Qué me quería decir? Huir con él habría sido mejor que resistir al caos de esas horas. Los secretos asesinaron a todos, hasta a los rehenes. Lograron que nos investigaran y torturaran a los que quedamos con vida. Nunca fueron cuidadosos. Ustedes debían procurar el éxito de la misión, pero decidieron condenarnos a todos. Asesinarnos.

5 de diciembre del 2016

¿Cuál era la causa que estábamos defendiendo? ¿No era condenar al presidente por los acuerdos no cumplidos? ¿Entonces qué tenía que ver el Cártel de Medellín? ¿Por quién estábamos en esta estúpida guerra? ¿Nuestros intereses o los de ellos? ¿Preferían tenernos como armas, listos para morir por la causa? Yo no me uní al M-19 por estas razones. Tenía la visión infantil de cambiar el país. Seríamos los generadores de un nuevo mundo, justo y libre. Por su culpa mi cuerpo sufrió las consecuencias y mi alma no lo ha podido soltar. ¿En qué momento cambiaron de bando? ¿No era mejor avisarnos? Todos fuimos víctimas de sus decisiones. Debieron informarnos, habríamos encontrado una solución, pero para ustedes no existía, ¿cierto? Era nuestra obligación cumplir con el deber. ¿A qué íbamos? Siempre tuve esta pregunta, ahora todos están muertos y nadie me responderá. Solo me queda el silencio de sus voces, y de la mía. Jamás sabré qué sucedió. El insomnio me permite buscar respuestas, ¿a qué? ¿Cuáles son las preguntas que debería hacer? Repito en mi cabeza una y otra vez lo acontecido. No tenía sentido, solo éramos niños jugando a la guerra. Nos creíamos soldados, solo sabíamos usar las armas. ¿No que reclutaban a las mentes más brillantes? ¿Dónde estaban las suyas cuando tomaron decisiones? ¿No pensaban en nosotros? No, claro que no. Solo querían su beneficio. Fuimos los peones de su juego. Los secretos siempre tienen consecuencias. Estas fueron las nuestras, ¿cuáles son las suyas?

25 de diciembre del 2016

Me pregunto sobre lo que es real. ¿Yo existo? Tal vez solo soy la imaginación de una escritora muy ávida. Ha diseñado mi vida. Me convirtió en una guerrillera, y luego en una sobreviviente. ¿Por qué permitiste que sufriera? Solo estoy desvariando, ya no sé qué debería creer. Dudo de lo sucedido en el Palacio. ¿Todo lo que he escrito es un testimonio o solo inventos? Sé que sí sucedió la toma y la retoma, pues se convirtió en un hecho histórico. Aún a día de hoy se habla de ello. ¿Y lo que sucedió adentro? Eso jamás se supo. Fue un vacío en la narrativa. Yo fui una sobreviviente, ¿entonces por qué no se supo mi pasado? Es porque no soy real, o eso creo. Aún tengo la sensación de ser escrita por alguien más. ¿Soy una ficción? Mis palabras también han dejado de pertenecerme. Soy un fragmento de la imaginación de alguien más y solo sigo desvariando…

15 de enero del 2017

¿Qué significa existir? Ser capaz de escribir, lo que implica que soy real. ¿Por qué mi versión no aparece en los labios de todos? Yo estuve en el Palacio de Justicia. Respiré el humo y me torturaron. ¿Cómo no va a existir mi dolor? No, me niego a ser el invento de alguien más. MI VERSIÓN VIVE, YO VIVO. ¡¿Por qué mi pasado no aparece?! ¡¿Por qué nadie quiere creerme?! ¿Seré el sueño de alguien más? ¿Quién me está escribiendo? ¿Era necesario que pasara por tanto dolor? ¿Mis cicatrices qué significaron para ti? ¿Mi cuerpo no es la historia de este país? ¿Y cuál es la necesidad de estas palabras? ES MI ÚLTIMO TESTIMONIO, o así lo considero…

5 de febrero del 2017

LO QUE VIVÍ EN EL PALACIO DE JUSTICIA ES REAL. Sucedió el 6 de noviembre de 1983. Mi tapa era Yolanda y hacía parte del M-19. Estudié en la Universidad Nacional y allí me reclutaron. Sentí todo el horror de la guerra en mi piel. TODO DEBE SER REAL. Me niego a mi no existencia, a convertirme en la ficción de alguien más…

Sobre el autor:


Wendy Tatiana Chacon Landinez

@winter8591

Soy el intento de una escritora que busca entenderse con sus letras, y en ocasiones con la música que mis artistas favoritos sacan. Me pierdo entre divagaciones e historias que imagino cada que voy en Transmilenio. Amante de los gatos, especialmente del mío. Y estudiante de Creación Literaria, porque no supe hacer nada más que escribir.

 

 

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