Ilustración: Enrique Zalamea
Texto: Ronald Córdova

“No sé por qué comenzó. No tengo ninguna respuesta definitiva sobre eso yo mismo. Si supiera la verdad, las razones reales de por qué comenzó todo esto, antes de que lo hiciera, probablemente no habría hecho nada de eso”. Eso fue lo que dijo Jeffrey Dahmer, el caníbal de Milwaukee, asesino serial de 17 personas entre 1978 y 1991.
La historia de Jeffrey Dahmer es una miniserie dirigida por Ryan Murphy. Tuvo gran acogida por parte de la audiencia, no solo por la desgarradora historia que desarrolla sino por el papel esencial que desenvuelve Evan Peters. No es la primera vez que Ryan lleva a cabo este tipo de proyectos, ya ha producido series como El asesinato de Gianni Versace: American Crime Story. Ambas vivifican a los actores y responden a ese comportamiento inusual, pecaminoso y macabro que caracteriza a un asesino serial.
Evan Peters es el actor que interpreta a Jeffrey Dahmer. Interpreta al asesino que persigue a sus víctimas, las seduce y mata cual serpiente venenosa. Evan muestra su profesionalidad para encarnar a este personaje siniestro. La serie recrea algunos de los crímenes cometidos por Dahmer y las relaciones que sostuvo a lo largo de ese proceso.
La colorimetría de la serie responde al desorden de Jeffrey, a su cabello descuidado y al caos predominante en los espacios que ocupa. A lo largo de los episodios, conocemos al personaje, pero ignoramos el porqué de sus actos. Por eso esta producción también nos adentra en la adolescencia y niñez de Dahmer, con la finalidad de empatizar con él, no de justificarlo.

Hay momentos en los que el suspenso juega con el espectador a través del silencio, las miradas, las luces y la noche. Esta serie está dotada de un drama oscuro, pero a su vez reencarna la parte emocional de las personas y del asesino. La manera en que se nos presenta a cada uno de los personajes es esencial para comprender el enfrentamiento que surgirá a medida que se desarrolla la trama.
Lo increíble está en cómo podemos inferir la oculta y dura crítica hacia la sociedad de la época. Se ofrece una visión dirigida a las negligencias institucionales, la homofobia, la xenofobia y el racismo. Frente a esto, lo desconcertante ocurre cuando aparecen personas que simpatizan con Dahmer, un asesino indigno de idolatría.
Con escenografías sangrientas, espacios tenebrosos y un reparto digno de ser aplaudido. Así se nos presenta la serie de Dahmer. Vale la pena verla con alguien capaz de tolerar la desagradable y misteriosa personalidad de Jeff, como espectadores queremos conocer la monstruosidad humana que, esta vez, logra superar lo sobrenatural.
Una historia basada en hechos reales que le hace suerte a una de las frases de Stephen King: “Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan.” ¿Cómo se puede empatizar y abominar a un personaje al mismo tiempo? Tal vez, esa sea la pregunta que nos lanza la película al terminar la historia.
Sobre el autor:

Ronald Córdova
Soy Ronald Córdova, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Piura. Disfruto escribir sobre muchas cosas, pero en especial, acerca de filosofía y cine. He escrito en medios como Al Poniente (Colombia), Revista Sociedad (Lima) y Libertad Sin Miedo (Lima). También, he sido asistente de producción y reportero en Piura Plus TV. En mi tiempo libre realizo poesía. Además, he dictado clases en un taller de divulgación audiovisual, un proyecto de la productora Bajo El Algarrobo. Algo muy importante que le recuerdo a las personas es la importancia de los sueños porque solo a través de los actos de amor hacia lo que uno hace se puede inspirar a los demás a construir un mundo nuevo, renovarlo y renacer dentro de él.





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