Columna de Brandon Romero (@romero_b27)
«Paz Rock 2024, fue un concierto que llamó a la música como un lenguaje de paz, un mecanismo de unidad colectiva al compás del derecho de soñar con la vida y no con la sombra latente de volver a ser tierra por las balas disparadas que viajan de un lado para otro».
20 de abril, 2024

La plaza de Bolívar, ubicada en el centro histórico de Bogotá, conserva la arquitectura de barro y cal que ha resistido, al paso del tiempo, a todo un historial de violencia, desde el bogotazo hasta la toma del palacio de justicia en 1985. Las paredes corroídas por el pasado dejan marca de un relato donde la muerte ha sido la gran protagonista.
En este mismo lugar, el pasado 12 de abril, las paredes retumbaron en un estallido de memoria sonora colectiva que al paso de los minutos se vio sorprendida por el viajar del viento, haciendo este una carretera de nubes que transportaba un único mensaje de paz a las poblaciones marginadas por la guerra en todos los rincones apartados del país. Durante esa misma semana se conmemoraba el día de la memoria y solidaridad con las víctimas, escenario que al paso de los años sigue vigente, auspiciando un grito de protesta por medio del arte en reflexión de la no repetición del conflicto armado.

Paz Rock 2024, fue un concierto que llamó a la música como un lenguaje de paz, un mecanismo de unidad colectiva al compás del derecho de soñar con la vida y no con la sombra latente de volver a ser tierra por las balas disparadas que viajan de un lado para otro. Un llamado por las ondas sonoras del punk, rock y ska que se vieron influenciadas en un único destino transformador de la guerra por la armonía de vivir en paz.
Artistas como Verito Asprilla, Plu con Pla, Kchiporros, Wonderfox,La Muchacha y el Propio Junte, La Chancha Muda, Panteón Rococó, Gillman, Bullenrap, Las Poker, A.N.I.M.A.L., The Casualties y La Pestilencia, hicieron que los asistentes se aislaran de la ciudad en un único camino de pensamiento sobre el cuidado del uno por el otro, recordando que el respeto por comprender al diferente es la única alternativa de convivencia sin llegar a implementar la violencia como salida de escape del caos social.

Al finalizar la jornada, La Pestilencia, evocó al baile del pogo masivo que no se hizo ausente para este festival. Esta banda de punk, que en las últimas tres décadas ha manifestado las problemáticas de corrupción, narcotráfico y paramilitarismo, tampoco dejó pasar la oportunidad para decirle no a las corridas de toros en el país.
De la mano del Ministerio de las Culturas se espera que para el 2025 Paz Rock llegue a la ciudad de Cali, y así mismo a otros lugares del país, impartiendo en un único sentido la necesidad de un cambio transformador por la vida.





Deja un comentario